CORONAVIRUS LOCAL

Galería: una noche de toque de queda en Renca

La plaza Mayor y las calles de la comuna lucían absoluta e insólitamente vacías, pero algunos renquinos hicieron la excepción. El Radar recorrió – salvoconducto en mano – la comuna y esto es lo que vimos.


Son las 10 de la noche en el reloj y así inicia, con la sirena de los bomberos, el polémico toque de queda nacional en los tiempos de la pandemia. Horas antes, con el atardecer, casi la totalidad de los renquinos se habían ‘guardado‘ en sus casas.

Sin embargo, no todos acataron la medida: algunos demostraron su descontento con el gobierno instalando barricadas, otros salieron a regar el pasto y no fueron pocos los que volvían caminando o en bicicleta desde sus trabajos al no haber transporte público.


Al rato se divisaron las primeras columnas de humo. En Av. Dorsal, en Calle Caupolicán y en Infante, varios grupos de jóvenes iniciaron fogatas y barricadas para demostrar su descontento con las insuficientes medidas adoptadas por el gobierno para contener la enfermedad. – ¿Y para que sacaron los milicos?, si no han dado cuarentena. Seguro el virus le tiene miedo a eso hueones, poh – comenta uno de ellos, bromista.


Pese a las disposiciones del Ministerio de Defensa y del jefe de zona, en ningún momento se reportó presencia militar en la comuna. Tampoco encontramos patrullas de Carabineros ni menos seguridad municipal. El fuego duró hasta pasadas las una de la madrugada.


De nuevo suenas las sirenas, un mensaje en el teléfono y nos desplazamos rápidamente al SAR, donde el equipo medico atiende a un herido a bala. Uno rumorea que hubo un enfrentamiento entre bandas, otro dice que fueron los militares. Lo cierto es que al rato trasladan al herido a la posta central y el Carabinero a cargo no quiso entregar declaraciones.

Volvemos a la calle, a transitar por Infante donde no se ve un ánima. El único que rompe con ese paisaje desolado es un vecino que riega el jardín afuera de su casa. Tranquilo y sin apuros, incluso improvisando un sistema para aprovechar el agua. Volvemos a pasar unas dos veces más y él sigue ahí, sin prisa.


Tomamos un descanso en la esquina de Manuel Rodríguez con Balmaceda y a lo lejos suena el hip-hop. La música se escucha cada vez más cerca y en eso aparece Sebastián, montado en su bicicleta. Nos saluda con el codo y se da tiempo para posar para nuestra cámara. Cruzamos algunas palabras y luego sigue su camino. La escena es casi cómica.

Tercera y ultima vuelta. En Arturo Prat dos vecinos corren a toda velocidad con palos y un fierro en sus manos, uno de ellos es dueño de un bazar de artículos electrónicos y según comenta, recibió un whatsapp urgente diciendo que alguien quería ingresar a su local, que eran varios, que andaban con un Napoleón para pitearse el candado. Luego de verificar el estado del local, se dio cuenta que era una falsa alarma. Coloca nuevamente el candado y se va caminando decepcionado, casi como si hubiese querido pelear.


El recorrido incluyó varias vueltas por la comuna: Santa María, Caupolicán, Dorsal, Baquedano, Plaza de Renca, Balmaceda, Condell, Infante, Arturo Prat, Errázuriz, Topocalma, Calle Cinco, Manuel Rodríguez, entre otras.


Pasan unas horas y no se escuchan ni ladridos. Las calles ahora sí están totalmente desiertas. Mañana, esperamos, la pandemia se levante con menos ánimo.




Nota de la edición: Desde El Radar Renca nos sumamos al llamado a la calma y a seguir las instrucciones de las autoridades de salud, respecto a la cuarentena preventiva y evitar salir salvo que sea estrictamente necesario.

Como medio comunitario seguiremos informando sobre los efectos de la pandemia en nuestra comuna. Te pedimos por favor, #quedateencasa.





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