CRÓNICA

En primera persona: Para estirar las piernas

“A dos semanas de haber recibido el test positivo, hoy en la tarde me dieron oficialmente el alta. Fue un proceso yo diría que súper raro y de mucha incertidumbre. Afortunadamente, estuve entre ese porcentaje de los contagiados que pasan la enfermedad como asintomáticos. Lo único que tuve fue un leve dolor de garganta como por dos días y sería. 


Las tres personas de la casa nos contagiamos a través de mi padrastro, que a su vez se contagió en la pega. Si él no hubiese tenido síntomas de un leve resfrío, quizá ni nos enteramos que teníamos el virus. Una tarde fue al SAPU y le tomaron el test, que salió positivo, así que quedamos todos en aislamiento preventivo. Después nos vinieron a visitar y nos tomaron el examen a mi mamá y a mí. Esa semana el sistema de salud todavía no colapsaba como está ahora, así que el resultado estuvo más o menos rápido. Tres días se demoró, no más, nos dieron Paracetamol y nos mandaron a hacer cuarentena total. Al llegar a la casa, me tiré en la cama y miré el techo hasta quedarme dormido. Así comenzaban dos largas semanas que a ratos se hicieron realmente eternas.


La familia fue sin dudas un pilar fundamental y nos trajeron de todo lo que necesitamos. Los vecinos también a veces se tomaban la molestia de ir a comprarnos el pancito o cualquier cosa que nos faltara, aunque habían otros asustados y que demás que especulaban cosas. Un día llamaron de la muni para preguntar si habíamos usado las cosas que nos habían dado, del kit. Le dijimos que nadie nos había ayudado, que estábamos con el apoyo de la pura familia y sacando algunas lucas de ahorros nuestros. No sé si se habían equivocado o mandaron ayuda y nunca la vinieron a dejar, pero al otro día igual nos trajeron su cajita de mercadería, así que igual, piola.


Siendo súper sincero, nunca tuve miedo ni me pasé rollos. Me considero una persona sana, trato de hacer deporte y alimentarme bien. El problema es que cagas mentalmente más que nada, por que estar encerrado sin ninguna posibilidad de salir deprime demasiado. La gente se asusta, te miran como un bicho raro y hasta le hacen el quite a la vereda donde está tu casa. Ahí te das cuenta lo importante que es tener vida social, por que aunque veas a tus amigos o a la familia por videollamada, no es lo mismo. 


Pese a que en la casa estábamos los tres contagiados, a diferencia de la gente que se aísla en una pieza y el resto de la familia sigue su vida normal, nosotros igual sentimos la distancia. Es raro, por que producto del mismo estrés no te dan ni ganas de hablar, pese a que estás obligado a convivir por dos semanas, así que olvídense de pensar en la cuarentena como una especie de terapia familiar. Nosotros a veces almorzábamos o tomábamos once y después no nos veíamos más, por que cada uno se encerraba en su pieza hasta el otro día. Es un tema mental súper fuerte, para mí fue lo más difícil de haber tenido el virus. 


Después de los 15 días vinieron a tomarnos el examen de sangre para ver si seguíamos activos o lo habíamos superado. Primero a mi padrastro, otro día a mí y después a mi mamá. Osea, vinieron tres días distintos cuando podrían haber hecho todo altiro, considerando que nos contagiamos y pasamos la cuarentena juntos. Supuestamente el resultado iba a estar el lunes, pero recién ayer me llamaron para decirme que salí negativo. Tuve que pedir permiso en los pacos para ir a reclamar al Cesfam, por que no me habían entregado ni la primera ni la segunda licencia. Igual después iba a rebotar, pero después de tanto encierro me sirvió, por último, para estirar las piernas.


Administrativamente está todo muy desorganizado, al final se volvió un cacho. El otro día llamaron a mi padrastro del hospital para informarle que estaba de alta, fue a trabajar y cuando estaba allá lo volvieron a llamar para decirle que en verdad no estaba de alta y no registraba en ninguna parte como recuperado. Mi impresión es que está todo súper descordinado, parece que llamaran gente al azar y el que llama no tiene idea tampoco. 


Eso que dicen de la inmunidad cuando uno se recupera no lo creo mucho. Hay que seguir con el mismo cuidado, al menos yo y mi familia seguiremos actuando con todas las medidas, como si nunca lo hubiésemos tenido. En todo caso y pese a que ya estoy dado de alta no puedo ir a trabajar por que la empresa está en cuarentena, así que por ahora me toca seguir en cuarentena.


¿Que me gustaría decirle a las personas de Renca? A los que están comenzando con los síntomas les digo que sean fuertes pero sin atolondrarse. Mucho menos empezar a automedicarse y cuestiones así, por que el mejor remedio sigue siendo el descanso y alimentarse bien. Y a los que no han tenido que enfrentarse al virus, que aprovechen de estar aunque sea a distancia con sus amigos y familiares, que estén tranquilos pero alerta y ojalá estén tomando todas las precauciones. Hay que asumir que este es un proceso por el que cual la mayoría vamos a pasar y habrá que adaptarse de alguna forma. Y yo creo que lo último es que traten de entregar harto amor y conocimiento.


Al final del día, eso es lo único real que va a quedar de uno, incluso de los que ya no estén.


Pedro (23), vecino de Renca.

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